El duelo no es solo tristeza. Puede venir con rabia, culpa, alivio, confusión, cansancio o una sensación de irrealidad. A veces los de alrededor esperan que vuelvas pronto a la normalidad, y eso hace que el dolor se viva en soledad. En terapia ese dolor tiene un lugar.
Pérdidas que también son duelo
- La muerte de un ser querido, también de una mascota.
- Una ruptura de pareja o de amistad.
- Pérdidas gestacionales o perinatales.
- Un cambio de ciudad, de trabajo o de etapa vital.
- Un diagnóstico o la pérdida de la salud.
- Duelos antiguos que nunca pudieron vivirse.
Cuándo pedir ayuda
No todos los duelos necesitan terapia. Puede ser buen momento si sientes que te has quedado atascado, si el dolor sigue igual de intenso después de mucho tiempo, si no puedes hablar de la pérdida con nadie, si aparecen culpa o rabia que no sabes dónde poner, o si la pérdida ha reactivado heridas anteriores.
Cómo te acompaño
- Un espacio para el dolor: sin prisas, sin tener que estar bien.
- Dar lugar a todas las emociones, también las que no “se esperan”.
- Trabajar lo que quedó pendiente: despedidas, palabras no dichas, culpa.
- Reprocesar momentos especialmente traumáticos de la pérdida con EMDR cuando es adecuado.
- Reconstruir: encontrar nuevas formas de vivir con lo que ha cambiado.
No se trata de olvidar, sino de aprender a llevar contigo lo que has perdido de una forma que duela menos.
Presencial en Bilbao u online
Puedes venir a la consulta de Abando o hacer las sesiones por videollamada. Si el duelo ha traído consigo un estado de ánimo bajo prolongado, te puede ayudar leer también sobre la depresión.